Yankee SERP Foxtrot

Su mirada en el bosque. Le dije: ¿Tú sabes por qué ronronean los gatos? El vaho, líneas de nieve, el arado: Loulou movía la mano de la roca al cabello y del cabello a la roca. A veces el movimiento iba de la frente hacia atrás y entonces yo sabía que ella pronunciaría una observación aclaratoria. En ocasiones desplazaba grandes masas de cabello de un lado a otro y cambiaba así de izquierda a derecha o de derecha a izquierda el sentido de la raya. Cuando eso ocurría yo sabía que no estábamos de acuerdo. Si levantaba la mandíbula y colocaba las manos en la nuca, como recogiendo el cabello en un cuenco: ensoñación. Aplastarlo contra el cogote, impaciencia. Y si con el dedo construía una trenza imperfecta, podía darla por perdida. A medida que enlazara los cabellos la conversación perdería consistencia hasta acabar en el silencio. En el silencio: la ausencia. Entonces, yo me preguntaría ante sus ojos vidriosos: ¿Qué es lo que deseas en secreto?

Contestó: Claro que sé por qué ronronean los gatos. Yo también lo he buscado.

Ah… ¿sí? ¿Tú también lo has buscado?

Claro

A ver, ¿y por qué ronronean?

¿Es que no lo sabes tú?

Claro que lo sé, contesto, pero te lo estoy preguntando a ti: ¿por qué ronro….

¿Es una prueba?

No lo es, sólo contes…

Pues entonces contesta tú primero:

Y dale.

¿Por qué ronronean los gatos?, repite, y acabo por contestar lo que yo mismo había preguntado:

Porque el aire al respirar se comprime y vibra.

Ella me mira. Parte de su cabello cae sobre el hombro y parte lo recoge la oreja. Una composición clara que significa: ¿De qué va todo esto? Lo veo en la ceja que se yergue, las órbitas de los ojos entornadas. Entonces nace en ella una vibración y ríe Pero qué dices idiota, dice, niega con la cabeza, ahora se recoge por completo el cabello detrás de la oreja: ¿De dónde has sacado eso?

Pues de Internet, ¿de dónde va a ser?

Vuelve a reír Pero si eso no es lo que sale en Internet, dice. La mano de la frente hacia atrás, frente despejada, se avecina una observación aclaratoria: Yo lo que he leído en Internet es que los gatos ronronean por culpa de la vena cava.

¿Cuál es la diferencia?, pregunto. Hay que observar que yo no me toco el cabello. Aunque muchos acostumbran a notificar la figura de casco de mi matojo, ni la contemplo ni la expreso formalmente en mi mente. Excepto por un único movimiento: echarse para atrás el flequillo, gesto que repito sin sentido ni coherencia expresable. A mí me parece la misma cosa.

Pues que tú dices que los gatos ronronean por la vibración del aire y yo por la vibración de la sangre.

Voy a buscarlo, digo. La mano al cinto, movimiento rápido, extracción del móvil, desbloqueo manual y búsqueda “cómo ronronean los gatos”.

Los tres primeros resultados dicen que el ronroneo de los gatos es debido a la vibración del aire. Cuando levanto la mirada para decírselo veo que ella ha estado haciendo lo mismo, de rodillas sobre la hierba e inclinada hacia el móvil, el pelo cae y le cubre la cara, expresión amable, siniestro misterio. Ahora entre los cabellos veo su mirada alzarse y decir mientras alarga hacia mí la pantalla de su móvil Los tres primeros resultados dicen que el ronroneo de los gatos es por la vibración de la vena cava. Yo alargo mi móvil y digo Los tres primeros resultados dicen que es por la vibración del aire, mira, insisto poniéndole la pantalla ante los ojos.

Mira, insiste poniéndome la pantalla ante los ojos.

Ahora miramos las pantallas.

¿Entonces?, pregunto. Se encoge de hombros. Retira el móvil y se sienta de piernas cruzadas sobre la hierba. Deja que el cabello le cuelgue lateralmente sin ocultar la cara. Yo la observo esperando una respuesta; me arreglo el flequillo. Ella crea una especie de peine con los dedos separados y se mesa el pelo. Puedo ver cómo los dedos se hunden en el cabello y lo fragmentan y reordenan en vértices que se ofrecen a la armonía. No me da ninguna respuesta. Ha bajado la mirada y sigue con el móvil. Está leyendo algo. La mano que era un peine se cierra sobre un mechón y empieza un pequeño movimiento de trenzado. Mudo, la acompaño en el silencio.

 

 

 

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