Héroes de Internet: Dr.Thriller en Neofronteras

mr thriller neofronteras

La fama y el secretismo son dos aspectos opuestos de una misma fascinación, las interferencias que impregnan algo libidinoso que hay en el mundo.
Don Delillo

Mi naturaleza es la del stalker. En las redes sociales me fijo en los movimientos de muchas personas, observo sus estilos de escritura, los patrones de comportamiento, las interacciones, y de ellos desprendo una psicología posible a partir de la que inferir la verdad de su ser. No veo nada ilícito en perder el tiempo en los suburbios de la cultura que representan las redes sociales y la televisión. Digamos simplemente que el desierto es un impulso válido si se quiere llegar a alguna parte.

Hace ya varios años que leo la página de divulgación científica Neofronteras. El rigor y la actualidad de sus contenidos me sirven para hacerme una idea cabal del estado de las cosas en el ámbito de la ciencia. Cada domingo, después de mi dosis habitual de asuntos paranormales con Cuarto Milenio, paso por Neofronteras y equilibrio la dualidad. Para zanjar el asunto de mis creencias, lo único que puedo decir es que sólo creo en lo daimónico. Aunque hace años que leo esa revista y muchas veces sus comentarios, no fue hasta ayer cuando reparé en un autor recurrente de los mismos que firma como Dr.Thriller.

Me gustaría hacer hoy el ejercicio de justificar que Dr.Thriller es un escritor de talento (quizá no depurado), y que todos deberíamos leer sus comentarios como quien lee una buena novela una tarde de verano.

Empecemos por un artículo que publicó el director de Neofronteras el 25 de marzo de 2017: Actividad cerebral y vidrios de spin. Se ha descubierto una relación entre los vidrios de spin y los estados de las redes neuronales. Las sinapsis de las neuronas interactuarían entre sí de forma equivalente a la de los espines entre sí. A partir de aquí, pueden hacerse nuevos avances en la comprensión de cómo se forman los recuerdos (recomiendo mucho la lectura pausada y razonada del artículo). Si hacemos scroll y pasamos a los comentarios, llama la atención el primero, marcado en verde. Por lo menos a mí me llamó la atención. Lluis, comentarista habitual, dice:

NO sé si esta similitud entre los estados de vidrios de spin y los estados de redes neuronales pueden reforzar la teoría cuántica de la consciencia de Penrose y Hameroff, pero de momento da que pensar sobre ello.

Suele ser así: en la sección de comentarios rápidamente se introducen elementos especulativos o pantanosos, y el asunto de Penrose y Hameroff lo es y mucho. Se trata de una teoría  (Reducción Objetiva Orquestada / Orch OR) que afirma que la computación cuántica en el cerebro explica la conciencia. Se trata de una teoría polémica, muchas veces utilizada desde sectores más esotéricos. La posibilidad de una computación cuántica del cerebro y no algorítmica (de la cual se inferiría una consciencia no local) podría dar una explicación de naturaleza mística a las ECM, experiencias cercanas a la muerte, por ejemplo. Sin embargo, los resultados experimentales de Jeffrey R. Reimers et al. y L. K. McKemmish et al. no han podido demostrar que los microtúbulos de las células neuronales mantengan estados cuánticos de larga duración.

Así lo señala el propio Lluis en un comentario posterior (num 7). Él mismo dice sintéticamente que, a fin de cuentas, aunque le de que pensar, le parece improbable la teoría de Penrose y Hameroff (la conversación sigue con una interesante aportación en el comentario 11 que nos vuelve a dar fe en Penrose). Y aquí viene el comentario 8, donde por primera vez vemos a Dr.Thriller hacer acto de presencia. Merece la pena leer su comentario:

La química, entendiéndola como el dominio de la materia (es decir, escala industrial, para hacer recetas de cocina no hace falta entender nada, claro que eso no te da capacidad de predicción), no pudo despegar hasta que se desarrolló la termodinámica. Por eso me parece muy obvio que la conciencia es imposible que sea algorítmica (aparte de que ya debería de haber aparecido hace décadas, tal y como el Gran Mufti Minsky y sus fatwas fuera de bacinilla proclamaban de vez en cuando, ¿por qué lo llaman ciencia cuando quieren decir Dami Argo?). Que sea cuántica, eso está por verse. Que es una propiedad emergente que no sabemos todavía cómo meterle mano me parece obvio.

Conozco la reticencia de mucha gente a limitar los efectos cuánticos en biología molecular, lo cierto es que no tengo ni idea (ni ellos tampoco). Como todo, habrá que meter pasta, investigar, y reflexionar sobre los resultados. Hay que darse también cuenta de una cosa, dado que ni podemos definir la conciencia, no podemos establecer absolutamente ninguna de sus propiedades (no, la cuenta de la vieja no vale).

Este fue el primer comentario que leí de Mr.Thriller en Neofronteras. Me quedé, como dice la canción de Calamaro, duro. El estilo es defectuoso por inconsciente, pero es un diamante en bruto. Hay pensamiento y hay mordacidad en la apreciación, puede leerse casi como un cuentecillo autónomo en medio de la fragmentación estipulada por los comentarios.

A partir de aquí, busqué entradas que me parecieran polémicas para ver cómo reaccionaba mi nuevo héroe literario. La ventaja de esta nueva forma de lectura elevada a la categoría de literatura es que, a través del índice de la web puedes saber de qué ha hablado tu nuevo escritor favorito. Empecé a mirar en el índice hasta que di con un artículo sugerente: Lanzan el proyecto METI.  Se trata de un proyecto para enviar mensajes cifrados a estrellas cercanas con la finalidad de buscar vida inteligente. Es también un proyecto muy polémico, como vi enseguida en los comentarios de los habituales. Lo que no sabía era la dosis de placer lector que me produciría la sisifolítica conversación que mantienen los comentaristas a continuación.

Aparece primero tímidamente Lluis para señalar, en la línea de Hawking, que podría ser peligroso e ingenuo delatar nuestra posición a supuestas razas alienígenas cuya naturaleza e intenciones no conocemos. Los comentarios sucesivos son un tanto caóticos, pues aparece un alma extraviada quejándose de que sus comentarios han sido borrados. Lluis es el único que vuelve a intervenir de acuerdo con la línea que él mismo había propuesto (num 4). Y aquí llega la primera intervención de Mr.Thriller y su voz resuena ya cavernosa y segura desde las primeras líneas (no lo pongo completo):

Pues (una vez más), lamento discrepar prácticamente al 100%. No veo absolutamente ninguna razón por la que una civilización ET pudiera querer comunicarse y sobre todo, delatar su posición. Tengo múltiples razones para todo lo contrario.

[…]

A los humanos, sobre todo a los Occidentales (y a muchos otros), nos encanta contaminar. Forma parte de nuestra cultura y, quizá, de nuestra constitución biológica como mamíferos y primates. Colocar unas pirámides para que se vean bien. Edificios bien horteras, pintados en colores chillones y caros para que se avisten lo más lejos posible. Son muestras de poderío, y de garrulismo. Pero los contactos entre civilizaciones humanas, sobre todo las avanzadas, siempre han sido problemáticos. Lo primero que una civilización ET avanzada debería de hacer, precisamente si es responsable y avanzada, es pasar completeamente desapercibida para otras que son inferiores a ella, esto incluye camuflarse, emitir todo en forma cifrada, encriptada y oculta, que de hecho es *exactamente* como se han comunicado TODOS los poderes humanos desde que existe la historia escrita -posiblemente desde antes.

[…]

Una vez más, esto del SETI y el METI es otro subproducto cultural. Yo le daría la vuelta a la “paradoja de Fermi” (una garrulancia de un tipo que en realidad, políticamente era lo que era, alguien que vivió en extrema placidez con Mussolini hasta que la influencia del enano venenoso hizo promulgar leyes antisemitas que pusieron en peligro a su mujer, empacó las maletas y se largó, y después en EEUU se codeaba con lo mejor de la derechona de siempre), para mí no es sino otra delación subliminal de su concepción del poder y la jerarquía de las civilizaciones humanas, para mí el hecho de que NO se detecten civilizaciones ETs es la mejor prueba de que existen.

El tercer fragmento es sencillamente espectacular. Esa frase entre paréntesis comentando brevemente la vida de Fermi, su sintaxis, esa “influencia del enano venenoso”, y por supuesto la concepción general del párrafo, con el cierre limpio, definitivo, imposible de rebatir aunque aquí no haya habido más argumento que el estilo (por eso mismo). Estos elementos en mi opinión denotan una inteligencia compositiva que debe sumarse al conocimiento enciclopédico que parece exhibir Mr.Thirller en sus intervenciones con un tono muy de “andar por casa”. La paradoja de Fermi señala las contradicciones que existen entre las estimaciones científicas acerca de la existencia de civilizaciones inteligentes (altas) y la falta de evidencias reales al respecto (ninguna).

La siguiente intervención de Mr.Thriller es en el comentario 10, una respuesta libre a un comentario previo de un tal JavierL:

A fin de cuentas, si una cultura absorbe a otra, en un sentido muy literal la extermina. Los humanos somos humanos, menuda obviedad, y no hemos sido capaces de convivir con armonía. Me parece muchísimo suponer que especies, o lo que fuesen, totalmente ajenas, tengan que llevarse amorosamente. Por supuesto que no va a haber conflictos por planetas, ni por “espacios vitales”, igual que los humanos ya no tenemos conflictos por la seda o las pieles de castor, pero intereses, por muy inimaginables que nos sean aquí y ahora, los habrá. Y si dos intereses entran en conflicto no está probado en ningún teorema que tenga que haber solución a satisfacción de las partes. De hecho, si no estoy equivocado, está probado precisamente lo contrario.

Los rasgos que delatan en este pasaje a un escritor secreto (que a veces simula ser impreciso) son los siguientes: la autoironía (“menuda obviedad”); el adverbio “amorosamente”, colocado allí para marcar un punto alto semántico, para luego descender por una vaguedad salteada por refrescantes y rumbosas observaciones (“conflictos por la seda o las pieles de castor”), para llegar finalmente a la sentencia final, otro pasaje que destila sabiduría, misterio, encriptación gozosa.

Hay varios comentarios más de Dr.Thriller y otros donde se sigue especulando sobre las intenciones y la naturaleza de una posible raza extraterrestre. Hasta qué punto somos capaces de concebir formas de vida no basadas en el carbono y cuál sería la naturaleza de su inteligencia. Cómo sabemos que no estamos sometidos ya a una conquista intangible, ciegos de nuestra prehistórica cosmovisión positivista. De qué hablaríamos con ellos. Por allí se dirigen los comentarios: ¿Habría algo que hablar con los extraterrestres? ¿Qué tipo de contacto puede tener una especie inteligente con otra especie inteligente? Es el propio Dr.Thriller quien de pronto, de su brutal conocimiento enciclopédico (que me recuerda mucho al del Juez de Meridiano de Sangre de Cormac McCarthy) extrae un giro imprevisto que eleva el fondo de la conversación. Saca a relucir un dato interesante: el Homo sapiens y el Neandertales, a pesar de haber convivido en un mismo espacio geográfico, no tuvieron apenas contactos culturales:

Otra reflexión. A pesar de la hipótesis de hibridación residual con los neandertales (y denisovanos, yo esto si no le importa a nadie me lo tomo cum grano salis hasta que tengamos pruebas más sólidas), todas las pruebas arqueológicas y antropológicas claramente indican que no existía ninguna clase de relación y/o colaboración estable o sostenida entre neandertales y humanos, como corresponde lógicamente a especies biológicas separadas (si es que se les sigue considerando así a la luz del nuevo asunto), las herramientas y productos culturales son funcionalmente similares pero culturalmente bien diferentes, lo que indica claramente que no hay transferencias. Fue una época en la que en este planeta al menos dos especies inteligentes (con permiso quizá de cetáceos y otros en la lista de hipotéticos) vivían simultáneamente, y la teoría de juegos falla estrepitosamente porque no se dio ninguna colaboración, nada, ni transferencia de información, cero, al menos que haya quedado registro (algo debería haber quedado). Es tema interesante porque, p.ej., realmente no sabemos si las pinturas rupestres (y tanto que lo eran, el 99% estaban fuera de las cavernas) eran de ellos, nuestras o de ambos.

Nuestro autor puede moverse pues por registros y temas dispares, hace y deshace, unifica lo separado. No es otra cosa, según observaba ayer con deleite ya encamado, que un Humanista auténtico, rara avis en la pantalla que habitan casi siempre ocultos en entre la espesura y el ruido.

(Número 14) Por cierto, no me resisto a ponerlo, pero en uno de los viajes de Ijon Tichy (Stanisław Lem), se intentaba “cristianizar” a un planeta ET con el envío de misioneros (jesuítas, si no recuerdo mal, Lem era polaco, no le gustaba mucho el régimen y tampoco mucho la Iglesia Católica, por decirlo de una forma suave, es gente que realmente da ejemplo de fuerza pa viví), los misioneros iban… Y volvían ateos y con títulos de ingeniería o alguna otra rama de la ciencia aplicada.

Al planeta lo borraron del mapa, claro.

 

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *