Ghost Spam, lo fantasmal en Internet

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Ante la pregunta: ¿cree usted en los fantasmas? sólo puedo contestar: sí. No es necesaria ninguna prueba científica para tener la certidumbre de que los fantasmas existen. El primer y principal fantasma: yo mismo. Luego, todas las imágenes que los demás tienen de mí, las grotescas deformaciones para bien o para mal que pequeños conjuntos de signos han creado en la narrativa mental del otro. El otro día, tras una noche de insomnio, bajé a la panadería y fui irrespetuoso con el turno de cola. Ni siquiera me di cuenta de que había otras personas: me arrojé a la sección de croissants y le dije al panadero «dame dos». Lo único que sabe ahora el panadero de mí es que soy un ser desaliñado e irrespetuoso con las colas. Para él yo soy un Hermes picarón y poco más (o eso presupongo). Para mí es un panadero, amasador de alimentos sagrados (al leer esto, mi mujer ha dicho “¡Los panaderos ya no amasan nada!”). Cuanto más cerca está el otro y mayores referencias tiene de ti, más elaborada es la figura fantasmal. Ahora, me pregunto cuál es la figura que tienen de mí determinados amigos, o mi madre, o bien padre. Y en última instancia uno se pregunta sobre sí mismo en las sórdidas noches de canícula para acabar entumecido y estupefacto.

Durante un tiempo, tuve alucinaciones con Google Analytics. El estudio diario de las estadísticas de tráfico de conjuntos de páginas web supone una mecánica de naturaleza delirante. Los números y cifras con los que se trabaja corresponden a personas. A lo largo de más de un año, estudié diariamente un tráfico conjunto de cuatro mil usuarios. Me sumergía en los números, tasas de rebote, fuentes del tráfico, localización, tiempo en el sitio. Abandoné la vida social. En ocasiones, un pensamiento aparecía en mi mente con la apariencia del cortocircuito: «todos estos números y “usuarios” son personas».

En una carta a Don Delillo del año 2000, David Foster Wallace le escribe: «Digital=abstracto=estéril, en cierto sentido».

Google Analytics tiene un apartado llamado En tiempo real. En él, aparece en un recuadro el número de usuarios en línea y su geolocalización. Cuando entra un nuevo usuario y se modifica el número, aparece un pequeño pulso luminoso, verde translúcido. Cuando se pierde un usuario, el pulso translúcido es rojo. Hay que acercar mucho la vista a la pantalla para verlo. Es una señal casi imperceptible. Un estímulo: verde cuando entra un usuario, rojo cuando se marcha. Muchas veces pienso en ello con inquietud. Me llamó la atención desde el primer momento, cuando todavía era un ignorante de Google Analytics. Todo me parecía montado a la manera de un videojuego.

ghost spam referral

Como en todo videojuego, había también monstruos y enemigos a los que combatir. Entre ellos, fantasmas. Ocurrió así: en páginas con mucho tráfico que verificaba diariamente, empezaron a aparecer referral links extraños. Si alguien entra en tu página web desde un enlace situado en otra página web, se le considera un usuario adquirido mediante referral link. Los fantasmas pueblan esta sección particular de Analytics. En efecto, algunos de los referral links que aparecían conducían a ofertas y promociones, y no a páginas de origen como debía ser. Cuando pregunté, me dijeron que se trataba de los spammers rusos de Ghost Spam.

Ghost Spam: qué es

Se le llama Ghost Spam porque las visitas registradas desde referral links de esta naturaleza no han sido realizadas por nadie, aunque hayan quedado registradas, gracias a un procedimiento de envío de datos falsos. Por decirlo así, una nada se ha manifestado (Ghost Spam) y ha dejado un rastro en el mundo (Analytics). Este rastro es como un anzuelo: los spammers quieren que caigas en él, algún beneficio obtendrán de ello.

Lo que hay que hacer con el Ghost Spam, tal y como corresponde en una sociedad por completo materialista, es eliminarlo. Las visitas realizadas a una página web por fantasmas no pueden ser registradas. En efecto, se aplican filtros de spam (y otras estrategias de naturaleza defensiva) cada vez que se detectan ataques de esta naturaleza. A veces, el tráfico de Ghost Spam de una página puede alcanzar el 10% del total si no se aplican medidas de contención.

El papel de los robots en Analytics

Lo que resulta curioso, en el contexto de nuestra sociedad actual, es que el Spam fantasma sea negativo y se busque su eliminación y, en cambio, los robots tengan en Analytics el estatus parecido al de sacerdotes. Los robots, también conocidos como crawlers o arañas, son entidades no humanas que visitan nuestra página web para determinar su estatus completo (desde el contenido, pasando por su estructura o velocidad). Google tiene sus propios robots, así como otras empresas privadas de análisis como Semrush, Ahrefs, Sixtrix o Majestic. La visita de uno de estos robots cuenta en el cómputo total. Puedes filtrarla pero es esencial no bloquearla. Los robots de Google (y otros buscadores) son quienes, en última instancia, aportarán los datos para determinar tu posicionamiento. Si has pecado, muchacho, ellos te van a castigar. Y si bloqueas a los robots, el castigo será la desaparición y la muerte de tu página web en los buscadores.

Un vídeo final: entrevista a Jacques Derrida. Le preguntan: ¿Cree usted en los fantasmas?

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