Profanadores de tumbas desindexadas

profanadores tumbas

Motivaciones económicas, científicas y espirituales han movido desde siempre a los profanadores de tumbas. A principios del siglo XIX se necesitaban en el Reino Unido cerca de quinientos cadáveres al año para abastecer a las facultades de medicina y anatomía. Sin embargo, de forma oficial sólo se suministraban unos cincuenta cadáveres anuales: los condenados a muerte que proporcionaba el aparato judicial británico. Hasta la promulgación de la Ley de Anatomía en 1831, el déficit de cadáveres se suplía mediante el robo organizado, una suerte de tráfico entre doctores e intrépidos sepultureros que suponía una forma alternativa y minoritaria de economía sumergida (la clase de economías que sobreviven porque ni se habla de ellas, ni se combaten con decisión).

El arte de la profanación de tumbas es tan antiguo como el hombre. Vemos a Vesalio en los cementerios de París cavando a destajo. En el Asno de oro de Apuleyo, novela romana del siglo II d.c, ya aparecen las brujas nigromantes, cuya magia necesita del poder de los difuntos (el propio Apuleyo fue acusado de usar la magia para encantar a una tal Pudentila, viuda y rica). Podemos seguir ascendiendo hasta la prehistoria para encontrar la profanación de tumbas ritual o material: la práctica es constante y no quiero detenerme es elaborar su historia. Sí quisiera, en cambio, aportar un pequeño addendum, el fruto de una investigación ligera que una mañana de verano me llevó por caminos extraviados. Hoy quisiera hablar del arte de la profanación de tumbas digitales en Internet.

Archive.org y WP Content Bot, los instrumentos del profanador

Cuando un dominio de Internet caduca, la página alojada en él deja de ser accesible. Cada día, millones de páginas caducan y sus contenidos dejan de estar disponibles para los robots de Google. El contenido, supuestamente, desaparece o resulta inaccesible. Excepto si eres un profanador de tumbas, especialista SEO de alto nivel, poseedor de los arcanos mágicos de la resurrección, y sabes crear un ejército de zombis-web con los que enriquecerte.

Existe una estrategia compleja que utilizan los especialistas en posicionamiento para recuperar el contenido difunto / desindexado de las páginas web caducadas. Por ejemplo, si usted, lector, tuvo una web en algún momento y decidió cerrarla, debe saber que todo el contenido de la misma puede ser expoliado (profanado) y devuelto a la vida (resucitado) sin rastro de su origen autoral.

¿Cuál es el procedimiento?

Primero, el profanador moderno acude a la página web Archive.org. La página es una biblioteca digital sin ánimo de lucro que recopila toda clase de materiales. Entre ellos, páginas web (300 billones de webs en la actualidad). Con su sistema Wayback Machine podemos visualizar la evolución del diseño y contenidos de cualquier página a lo largo de los años, pero no su contenido. La tarea en este paso consiste en descubrir dominios caducados -de la temática que nos interese- que tuvieron contenido en algún momento.

Una vez hemos localizado dominios con contenido sepultado y desindexado, utilizaremos el plugin WP Content Bot para realizar la tarea de resurrección. Así, a la manera de la ciencia ficción, se anuncia WP Content Bot:

The only robot that extract articles from Expired domains to rebuild a website content in minutes with with the click of a button. Software will let you publish unique content to unlimited wordpress blogs and create your unique PBN.

¿Qué quiere decir todo esto? En esencia, el plugin WP Content Bot resucita contenidos caducados y automáticamente los republica en un sitio web que le asignemos. Por lo general, los contenidos resucitados se publican en una PBN con una finalidad concreta.

Arquitectura de PBN: la finalidad del profanador

PBN es una Private Blog Network, Red Privada de Blogs. Estas redes las han utilizado intensivamente, hasta hace muy poco, especialistas en posicionamiento para adulterar sus resultados en Google. Se trata de construir una estructura de páginas web enlazadas entre sí de forma piramidal. Como requisito, cada una de las páginas de una PBN está aislada para que Google no detecte la pertenencia a un mismo propietario (desde 2017 las últimas actualizaciones del algoritmo han avanzado mucho en el desmantelamiento y penalización de PBNs). La estructura que se genera es la siguiente:

pbn wp content bot

La lectura del gráfico es sencilla: cada cuadrado es una web, y el color determina su nivel. Las webs del Tier 3 potencian a las webs del Tier 2. Así sucesivamente en una cadena de transferencia de fuerza que potencia, en última instancia, nuestra página principal (la que queremos posicionar). Por lo general, se utilizan los textos resucitados de páginas caducadas en el Tier 3 y el Tier 2.

Como se observa, es necesario generar gran cantidad de texto para elaborar una estructura de esta categoría. Como eso resulta inviable, para cubrir el Tier 3 y el Tier 2 se utilizan métodos automatizados. Hasta ahora, por ejemplo, se había utilizado la generación de textos spineados (textos automáticos con variantes semánticas y textuales preprogramadas) y autopublicados mediante programas específicos que, por decirlo así, “hacen el trabajo ellos solitos”. Sin embargo, el algoritmo de Google se ha refinado lo suficiente en el último año para captar textos producidos por máquinas y ha empezado a penalizarlos. La alternativa, pues, la profanación y resurrección de textos caducados.

¿Por qué? En primer lugar, porque a Google le resultará imposible determinar que esos textos resucitados son artificiales. De hecho, no lo son: son el producto de lo que alguien escribió y, en algún momento, indexó (quizá no sabía lo que hacía, como no sabe lo que hace quien habla sin medida en la red). Con la profanación de tumbas en Internet el especialista en posicionamiento crea sitios webs con contenido totalmente humano (pero deberíamos llamarlo zombi) que más tarde le ayudarán a posicionar su web principal, web con la que ganará dinero.

La estrategia de Archive.org y WP Content Bot permite, también, prescindir de las PBNs. El webmaster avezado podría, simplemente, ir resucitando contenidos sepultados y posicionarlos de manera natural con una voluntad meramente cuantitativa. Dispondrá así de un ejército enorme de textos que, si sabe aprovechar, también lo enriquecerán. La impresión es, pues, la misma. Siglos atrás se vigilaban las tumbas de los ricos por la posible presencia de ajuares que saquear. Hoy en día se rastrean gloriosas páginas web del pasado, cuyos suculentos contenidos 100% humanos son ambrosía para el buscador. Expolio, se mire como se mire.

2 comentarios
  1. Guille Toda
    Guille Toda Dice:

    Gracias Victor, acabas de abrirme un mundo de posibilidades. Te escribiré desde mi residencia en las Bahamas.
    A resucitar geocities!

    Responder
    • farmer
      farmer Dice:

      Amigo, sea cual sea el camino que emprendas, recuerda que la fuerza oscura acecha con sus encantos parisinos. Yo abogo, como profesión deseada, por la de agricultor de la tierra (por ejemplo, agricultor de tomates). ¡Algo donde se toquen cosas! abrazos!

      Responder

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