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La geometría del amor | Diario 21

Febrero 2020


Y, si el camino que he demostrado que conduce aquí parece sumamente difícil, puede, no obstante, ser hallado. Difícil sin duda tiene que ser lo que tan rara vez se halla.
Baruch Spinoza


Esta es una entrada de recapitulación teórica de esbozos expuestos en anteriores capítulos. Tal y como se anunció desde el principio de este diario alojado en esta web, mi intención -y el reto, supongo- es el de presentar intuiciones especiales acerca de la naturaleza de la realidad, de acuerdo con la propia experiencia. Y sin límites para la especulación. Hay muchas cosas que se pueden pensar de otra forma. 

Un punto fundamental es: la forma es más que el significado. Creo, como Spinoza, en la posibilidad de un pensamiento geométrico superior que lo diga todo: las cosas de la ética, las cosas de la vida y las mecánicas. Las mecánicas del amor. Titulo esta entrada de diario como La geometría del amor en honor a un grandioso relato de John Cheever. 

It was one of those rainy late afternoons when the toy department of Woolworth's on Fifth Avenue is full of women who appear to have been taken in adultery and who are now shopping for a present to carry home to their youngest childs. [continuar leyendo]

Me acordé el otro día de María Elena Sammartino. Me invitó a asistir hace un año y medio a sus seminarios sobre Freud con un pequeño grupo de psicoanalistas en formación. Yo ya había dicho que mi interés no era propiamente el de formarme, sino tan sólo el de escuchar con el objetivo de comprender mejor qué es el psicoanálisis. Y, sobre todo, cómo es su clínica más allá de los casos clásicos, su clínica en bruto, la experiencia directa que mis compañeros de seminario comentaban a medida que leíamos línea a línea la obra de Freud. Había estado leyendo a autores mayores, como Jung, Lacan o Klein, y tenía la impresión de haber comprendido y descubierto mucho. Sin embargo, faltaba el sistema, un continente organizado de conocimientos al que pudiera acudir y del que pudiera obtener conocimiento (y no contradicciones). Para empezar, había quedado subyugado, sin llegar a comprenderla -se me escapaba-, por la teoría de las neurosis, y por la distinción neurosis-psicosis como fundamento de una posible clasificación de lo humano. Pero ni siquiera era capaz de definir mi propia estructura, tras dos años de terapia, entonces, y mucha teoría leída de forma diletante.

Me ha ocurrido más veces, lo de iniciarme en algo y pasar varios años en la absoluta ceguera. Me ha pasado incluso con personas. Es como si hubiera conocimientos que sólo llegan a posteriori, una vez se ha consumado el holocausto. Conocimientos que estaban en todo momento disponibles desde el principio pero que no eran accesibles. Su aparecer en la consciencia se produce con el mismo y exacto efecto que observamos en el clásico cubo tridimensional:

¿En este cubo, cuál es la cara que está delante? La respuesta, claro, es ambas, según la interpretación del cubo que se adopte. Pero nunca las dos al mismo tiempo. Si miramos fijamente el cubo, nuestro cerebro lo interpreta y ubica una de las dos caras por delante (en mi caso, la cara desplazada abajo a la izquierda). Pero si reflexionamos el cubo (del latín: re-flectus, acción de doblar, curvar, replegar sobre sí mismo) podemos cambiarlo y que la cara que está por delante pase a ser la que está más arriba desplazada a la derecha. En el momento exacto en el que conseguimos la transición entre un punto de vista y otro se produce el mismo efecto que se da cuando, en nuestra experiencia vital, ese conocimiento disponible desde el principio, de pronto se hace manifiesto. El misterio, supongo, es que cualquier conocimiento ya está disponible desde el principio, pero no para nosotros.

Sueño muchísimo, en colores dementes, tengo en los sueños sensaciones que no busco nunca en la realidad. He anotado cientos de sueños a lo largo de los últimos diez años; algunos se repiten de forma compulsiva y me empujan a las mismas horcas caudinas de la vergüenza, la rabia y la soledad. Por supuesto, dicen que el escritor pierde por cada sueño un lector, que los sueños resultan aburridos en una historia, que no son sino un método anticuado de mise-en-abyme. Puesto que quiero seguir esta historia con un sueño, intento defenderme en cierto modo de la acusación de pereza e ingenuidad. En mi caso, los sueños se concentran en la siesta, y aparte de los sueños de la compulsión, ha habido tan sólo tres sueños completos, contundentes e incoloros en los últimos cinco años que me han permitido dar giros, bruscas volteretas. Uno de ellos lo reseñé al final de una entrada dedicada, precisamente, a los tránsitos mercuriales. El último, hace unos días, me ha hecho pensar en unos versos de Hölderlin: Hace un tiempo, después de que el corazón anhelante no pudiera encontrar un camino, me dirigí a ti, me fié de ti ciegamente, te sigo. No es fácil para un mortal reconocer a los puros.

María Elena se había especializado en autismo, aunque nos explicó que ahora su tema de investigación era la transexualidad. Aquí una conferencia sobre el tema que dará en marzo, de interés. Recuerdo el día en que destacó el curioso movimiento de vaivén que muchos autistas llevan a cabo cuando están sentados en silencio, o sin interactuar con el entorno. Ese curioso vaivén que el bebé juega desde el principio en el juego de mostrar y ocultar, para empezar, la propia mano debajo de una manta. Para el bebé que no conoce el mundo, la posibilidad de que partes de su cuerpo puedan ser ocultadas, por lo menos a la vista, le lleva a un intento de verificación -y ese es el juego- de que eso es posible hacerlo sin consecuencias para la integridad del cuerpo. Que es posible hacer desaparecer y aparecer la mano de la vista, y que sin embargo la mano no desaparece.

Lo que se forma o trata de formarse aquí, en este juego del vaivén, es la noción psíquica del propio cuerpo. La piel es la envoltura última de la psique. El juego del vaivén es un juego que materializa y hace consciente, esa es la clave. No tengo ninguna duda de ello y lo considero un descubrimiento.

pendulo foucault

María Elena me permitió comprender la conexión entre ese patrón rítmico en relación con las conductas pulsionales (por ejemplo, la masturbación), y a través de diferentes representaciones de lo mismo en el contexto de una arquitectura coherente. Lo que creo es que la empatía como función de la mente sólo se desarrolla adecuadamente si existe en el sujeto, como condición necesaria pero no suficiente, un amplio y complejo trabajo manual, una sucesión de coreografías representadas a lo largo de años. Hay correlación entre el aumento masivo de trastornos límite en las últimas décadas y el cambio del trabajo de las mano por el trabajo del dedo (normalmente el índice) en las pantallas. Es un error muy grave entregar un cerebro en formación a una pantalla. La teoría es que el movimiento hace la mente, una idea que tiene sentido si nos fijamos en artes milenarias y todavía misteriosas como el Yoga o el Chi-Kun. Cuando digo hace la mente quiero decir a su vez, que hace la consciencia. El conocimiento no se adquiere: lo que ocurre es exactamente la materialización de la idea de Platón de reminiscencia: tan sólo se recuerda

David Bohm, discípulo y colaborador de Einstein, expresa desde un punto de vista físico como teoría plausible lo mismo: la idea de que los paquetes de información se encuentran plegados en un flujo o totalidad (el holomovimiento) y que la observación consciente despliega de una forma u otra dichos paquetes. "Al discutir cómo puede fijarse la atención en estos aspectos, será útil recordar que la palabra relevante se deriva del verbo relevar, que ha sido abandonado por el lenguaje común, y que significa levantar". El holomovimiento es indefinible e inmensurable. Su existencia impide la existencia de una teoría física fundamental (como se pretende que existe) que fuera una base permanente para todo supuesto físico, una teoría que pudiera unificar y dar respuesta a todos los fenómenos físicos. El holomovimiento es la totalidad, pero está plegada. Es la mirada la que la despliega.

totalidad y el orden implicado

Un día, María Elena nos habló de la mirada de los psicóticos. La teoría de la hipnosis muestra el camino para comprenderla. Los psicóticos saben de hipnosis, sin saberlo. ¿O no has visto la mirada del clásico loco que te captura, que se clava en ti y te obliga, perturbado, a dar algún tipo de respuesta, aunque sea corporal, un ocultamiento. Helena nos dijo pensad en una posible madre psicótica. O, más simple, pensad en una madre que sufre. Y pensad ahora en la mirada del niño, que sólo conocerán como primera cosa del mundo, esa mirada. La mirada de una madre puede marcar una personalidad entera. No tengáis hijos si estáis mal.

Temptation comes from a siren song. ¿De qué servían esos gritos, si mensajeros más veloces, más activos, cabalgaban mejor el viento corrompiendo los hilos de la atmósfera? (mi sueño, al madurar, sería cosechado con la voluptuosidad religiosa con la que se cosecha un fruto). ¿Podéis decirme adónde va quien monta, porque es rápido, un potro salvaje?, el mundo de las pasiones es el mundo del desequilibrio, contra el que debemos extender el alambre de nuestras cercas, y con las púas muy afiladas tejer una red estrecha, y sobre esta malla enmarañar un seto vivo, cerrado y robusto que divida y proteja la luz calma y clara de nuestra casa, que cubra y esconda de nuestros ojos las tinieblas que arden del otro lado; y ninguno de nosotros ha de transgredir esa frontera, ninguno de nosotros ha de extender sobre ella ni siquiera la vista. Ninguno de nosotros ha de dejar caer jamás el hervidero de esa caldera insana en la que una química frívola intenta disolver y recrear el tiempo. No se puede profanar impunemente al tiempo la sustancia que sólo él puede emplear en las transformaciones. No se puede profanar impunemente al tiempo. Raduan Nassar reconstructed by me.

Así que la naturaleza ama esconderse (en la totalidad del orden implicado, el holomovimiento). "La naturaleza ama esconderse" es quizá una de las frases más antiguas de la filosofía occidental. Una frase, como diría Platón, de una brevedad lacónica. Y tal vez el más formidable misterio Aquí sigo un magnífico ensayo de Pierre Hadot.

el velo de isis

Atribuida a Heráclito hace más de dos mil años, es la frase-paradoja por excelencia. Por la dificultad de su traducción del griego. Physis kruptesthai philei. Según se traduzca, su significado es por completo opuesto. Los dos significados extremos, determinan dos caminos: el camino del esoterismo, o bien el camino del materialismo.

Primer sentido. La palabra "ama" no significa aquí un sentimiento, sino una tendencia natural o habitual, un proceso que se produce necesaria o frecuentemente, como vemos en los trágicos o en historiadores como Heródoto. El sustantivo, physis, en la época de Heráclito (500 años antes de nuestra era, aprox), no significaba una sola cosa. Tenía dos sentidos: por un lado constitución, la naturaleza propia de cada cosa. Por otro, el proceso de realización, de génesis, de aparición, de crecimiento de una cosa. kruptein o kruptesthai pueden significar, de hecho, el sentido de "esconder el conocimiento". Con este sentido, esconderse se refiere a la dificultad de descubrir la naturaleza propia de cada cosa. De acuerdo con esto, un sentido posible es: La naturaleza -entendida como constitución, sustancia y vida de una cosa- ama esconderse, no ser aparente. Lo cual lleva a dos matices: o bien que la naturaleza de las cosas es difícil de conocer, o bien que la naturaleza de las cosas pide ser escondida, es decir, el sabio debe esconderla.

Segundo sentido. Si escogemos que physis no significaba en esa época propiamente "la Naturaleza", sino su segundo sentido, el de aparición, surgimiento, nacimiento de una cosa, el significado de la frase empieza a cambiar. Esto nos llevaría más bien a que Physis kruptesthai philei se traduciría mejor como El proceso de nacimiento y formación tiende a esconderse. Pero no hemos terminado: por otro lado, kruptesthai tiene otro posible significado. Bajo esa forma puede significar, además de "esconderse", "sepultar". La palabra, pues, puede evocar no sólo el ocultarse, sino la desaparición, la muerte. De acuerdo con esto, la frase adquiere un sentido muy distinto a lo que habitualmente se piensa sobre Heráclito. Y surge una traducción mucho más misteriosa y quizá más precisa: La forma aparecida tiende a desaparecer

En total, en esos dos sentidos esenciales, podemos encontrar cinco variantes de traducción con matices que cambian mucho su sentido:

1. La constitución de cada cosa tiende a esconderse (=es difícil de conocer)

2. La constitución de cada cosa quiere ser escondida (=no quiere ser revelada)

3. El origen tiende a esconderse (=el origen de las cosas es difícil de conocer)

4. Lo que hace aparecer tiende a hacer desaparecer (=lo que hace nacer tiende a hacer morir)

5. La forma (la apariencia) tiende a desaparecer (=lo que ha nacido quiere morir)

Lo más probable es que 4 y 5 sean la mejor traducción, aunque siempre la frase se ha traducido como 1. Lo que Heráclito quería tal vez decir es que la realidad es tal que en cada cosa hay dos aspectos que se destruyen mutuamente; por ejemplo, la muerte es la vida y la vida es la muerte. El nombre del arco es vida, pero su obra, la muerte, es otra de las magníficas y misteriosas frases que nos dejó Heráclito en sus fragmentos.

Lo que hace aparecer tiende a hacer desaparecer me devuelve a Elena y al salón tapizado de libros de la casa en la que tenía lugar el seminario. Podemos tomar esta frase para entender de otra manera qué es el ritmo, ese básico juego continuo de enseñar y esconder que juegan los niños y los animales todo el tiempo, específicamente en su proceso de formación. Pero también para entender en conjunto el proceso de individuación (self) de una persona. Lo que uno es se constituyó al principio y se repite una y otra vez sin que el sujeto sea consciente de ello. El psicoanálisis es una técnica poderosa de retirar el velo y mostrar que esa frase es cierta hasta un punto de profundidad que escapa el alcance de este texto. Gracias a esa persona, y luego a Eduardo Braier (de quien hablaré en otro texto) obtuve claridad. Aunque sólo fuera claridad para delirar. Este es un texto sobre la geometría del amor. Pensadlo bien. Y fijaos bien en la imagen del arquetipo regente.

enamorados tarot

Y decir todo eso en un acceso verbal, mezclar en el caldo de este flujo el nombre de ella, extrayendo de la orla de las palabras tiernas el zumo de mi puñal, exaltándome de carne estremecida en la voluptuosidad urgente de una confesión. Qué temblores. Cuántos soles. Qué estertores. Hasta que mi cuerpo laso en un instante se derrumbara dulcemente de agotamiento.

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Siguiente entrada -> Diario 22: El fenómeno de la sincronicidad. Un trascendental fenómeno de sincronicidad vivido con una oscura y rara gitana de Valencia.

Recomendación -> Si quieres profundizar en el tema del holopensamiento y en la teoría general que subyace a este diario esotérico, te recomiendo leer la entrada de Introducción a la astrología.

Si esta es tu primera experiencia en el diario esotérico, puedes encontrar más información y diversos itinerarios de lectura aquí.


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