Yashin – Ter Stegen: el arte de la anticipación

psicología portero futbol

Significa lo mismo que la palabra griega prólhyiv, que empleaba Epicuro para expresar conocimiento o noción general que nos facilita concebir previamente objetos que aún no hemos percibido mediante los sentidos. Kant denominaba anticipaciones de la percepción los juicios a priori que formulamos de objetos empíricos, antes de haberlos percibido
Montaner y Simón, anticipación

 

Uno de los oficios más difíciles que he desempeñado ha sido el de portero de fútbol. Exigencia extrema en tres o cuatro momentos puntuales; el resto del tiempo, espera a la intemperie, colocación por medio de gritos de las piezas que son para ti la defensa. Gran parte del trabajo del portero consiste en ordenar y dirigir esa defensa. Sólo cuando se abre una brecha en aquello que él mismo ha dispuesto, debe prepararse para actuar. Entre que se prepara para actuar y actúa, suelen pasar como mucho tres segundos. Por lo general, menos (en un córner). El acontecimiento es instantáneo una vez se rompe la brecha.

Siete años continuados de partidos me otorgan cierta experiencia por acumulación -que no por grandeza, talento o epicidad en el estilo-. En el segundo año en el equipo del que formo parte, ascendimos de categoría. En la pausa veraniega que siguió al ascenso, el capitán quiso tener una conversación conmigo. Vino a decirme: “Eres la pieza más débil y hemos subido de categoría. Debes mejorar o serás relegado”. El anuncio me impactó. No le faltaba razón: ya nos habíamos enfrentado a algún equipo superior y mi rendimiento  había sido pésimo (goleada encajada). De modo que, febrilmente, me empleé a fondo para intentar mejorar. Pero, ¿cómo? Los reflejos, de acuerdo con mi edad, ya no iban a mejorar, ni mi agilidad, ni mi poder muscular. Todos los componentes biológicos de mi ser ya estaban en declive entonces, así que, ¿cómo mejorar? La solución la encontré en los grandes porteros de la historia del fútbol, quienes me descubrieron el arte de la anticipación.

Fíjense en este fotograma de Lev Yashin, el hombre araña -reconocido como el mejor portero de la historia del fútbol:

lev yashin

Tenemos a un delantero más allá del punto de penalti que está a punto de chutar a bocajarro. Si lo apostáramos todo sólo a las cualidades de tipo “lugar común”, básicamente los reflejos, sería materialmente imposible parar el chute a menos que el delantero apuntara fatalmente -para él- a nuestro cuerpo. La única posibilidad de parar aquí el balón es la anticipación. Como muchos otros porteros de alto nivel, Yashin estudiaba a sus rivales. Sabía cómo jugaban, qué tipo de chutes hacían, cuál era su respuesta psicológica en los diferentes momentos del partido. De acuerdo con multitud de datos externos a la situación concreta (la del fotograma), se constituye el poder de anticipación.

Si nos fijamos en la imagen, el delantero ya tiene la pierna armada para chutar. Pero antes incluso de iniciar el movimiento de descenso que aclararía todavía más la dirección de la bola, Yashin ya ha tomado una decisión. Lo comprobamos por el apoyo en los pies y la ligera inclinación hacia la derecha. Sabe que el chute irá por la derecha. Ahora, si nos fijamos en la imagen, el delantero está en este preciso momento en disposición de chutar hacia cualquiera de ambos lados. De tener la suficiente capacidad de anticipación, debería de notar esa inclinación en el portero y saber engañarlo. El combate en el instante es puramente mental. En ese instante, una vez rota la brecha (vemos cómo el defensa, detrás, ya se ha dado por vencido), en cuestión de uno o dos segundos se agregan entre delantero y portero sendas cadenas de inferencias que conforman dos acciones.

Aquí la resolución, menos de medio segundo después:

yashin portero de futbol

En el fotograma, la suerte ya está echada: el delantero ha tomado una decisión y ha chutado. Lo que vemos es la resolución del combate de anticipaciones: el delantero no ha sabido ver la inclinación del portero, el portero sí ha sabido ver la decisión última del delantero. Yashin, simplemente, sigue el movimiento iniciado en el fotograma anterior y todo su cuerpo está en posición óptima para parar el balón: lo desviará a córner. El delantero ya ha dejado ir el balón: sólo puede contemplar el triste resultado.

Uno ve con claridad cómo aquí los reflejos no han jugado un papel decisivo, sino el conocimiento del otro. El conocimiento del otro le permite a Yashin arriesgarse y empezar a tirarse incluso cuando el delantero podría, perfectamente, cambiar el sentido del tiro. De esto deduje que el oficio de portero, e incluso cualquier desempeño en cualquier posición del campo, podía mejorarse tan sólo con el estudio, sin tocar o ampliar las horas de gimnasio, el entrenamiento de reflejos o de salto -cuestiones físicas.

Sin embargo, si nos fijamos en el fútbol moderno, encontramos cambios sustanciales, pero sólo en el plano de la apariencia. He repasado muchos vídeos de las mejores paradas de los porteros del momento (Ter Stegen, De Gea, Buffon, Oblak, etc), y en ninguno de ellos he conseguido captar un efecto de anticipación tan claro como en el caso de Yashin. Y no es que no se dé. Debemos tener en cuenta aquí que el fútbol moderno es mucho más rápido, así como los delanteros de la élite más hábiles. Lo que vemos en vídeo es una ofuscación sólo aparente de la anticipación a favor de los reflejos.

En todos los vídeos de Ter Stegen, portero al que sigo, adivinamos el estilo de Yashin, pero no su increíble efecto anticipatorio. Más bien vemos un prodigio en cuanto a los reflejos: es una cualidad de Ter Stegen el realizar grandes paradas a pie cambiado -es decir, por un rebote o por haber tomado una decisión equivocada. En este uno contra uno a media distancia, muy parecido al de Yashin, vemos en acción los reflejos del portero alemán:

ter stegen portero

El delantero del Athletic de Bilbao ya ha chutado y el portero todavía debe realizar el apoyo para impulsarse y tirarse al suelo. Lo hace en menos de un segundo, pero toda la decisión parece tomarla una vez el balón ya ha sido chutado. El movimiento es mucho más rápido, y no tiene la cualidad etérea que arroja el celuloide y el fútbol más lento del pasado. Es tan rápido que, posiblemente, la diferencia entre decisión y acción no sea ya discernible

ter stegen

Aquí vemos cómo, debido a que el deporte ha cambiado, resulta difícil establecer comparaciones. Doy por hecho que la anticipación sigue siendo una cualidad primordial en el fútbol moderno si regreso y examino mi propia experiencia. Los mejores rivales a los que me he enfrentado han llegado a jugar en la segunda división. También me he enfrentado a delanteros tremendamente torpes. La diferencia principal entre los mejores y el resto es manifiesta: contra un delantero top el juego es eminentemente psicológico. Un delantero solvente ejerce el arte del engaño tanto como el portero trata de descifrarlo. Uno sabe que está ante un delantero solvente cuando no basta con esperar a que chute para tomar una decisión. En las imágenes de Ter Stegen vemos al portero respondiendo con los reflejos, pero necesariamente ha tenido que tomar una decisión antes de moverse. Hay un conocimiento previo porque, de entrada, es de oficio el estudio del rival en el fútbol moderno (innovación introducida por Yashin, gran estudioso de rivales en su época). Mis dos o tres némesis en el terreno de juego transmiten la lección: cuando arman la pierna para chutar uno debe ya estar en el movimiento (o en el conato) de parada. De lo contrario, no es materialmente posible parar el balón.

Otra cosa que he observado: los días en que hay cierta tristeza, la anticipación se debilita. Pues la anticipación requiere de una supresión de parte del pensamiento para ejecutarse en su esplendor: en el momento del acontecimiento debe haber el máximo espacio de proceso disponible. La tristeza no ayuda a mantener la mente en blanco. La tristeza ralentiza y detiene.

1 comentario
  1. Javier
    Javier Dice:

    Querido Victor:
    He leído este breve artículo con atención. Constato que la anticipación no puede ejercerse de manera eficaz o, al menos, se ve reducida su eficacia en días de tristeza.
    En karate existe un principio de atención similar al que describes. Más allá del contragolpe habitual que consiste en 1.bloquear/esquivar un ataque 2.contragolpear, hay un método de contragolpe ofensivo que busca intuir o leer o bien propiciar un ataque determinado para inmediatamente golpear con un movimiento que incluya la defensa o esquiva del ataque que se ha provocado o se ha sabido leer o intuir. Veo la postura de Ter Stegen similar a la postura del jinete que existe tanto en karate como en kung fu. ¿Será esto señal de que Ter Stegen ha entrenado alguna disciplina marcial asiática?
    Te adjunto un vídeo sobre el principio de la anticipación, puesto a práctica en la lucha de judo. Algo sumamente complejo. Yo aún no sé descifrarlo. Es algo del orden del misterio. Creo que en realidad no es un hombre, sino un gato.
    https://www.youtube.com/watch?v=2YS-WF6nlA0&t=145s
    Un abrazo.
    Javi

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