steemit com internet

-¡Qué extraña escena describes y qué extraños prisioneros!
– Iguales que nosotros -dije.
Platón, La República

 

El tiempo se comprime y reduce, por lo menos en mi experiencia. He iniciado un trabajo a jornada completa, por lo que uno escribe con el motor de reserva, igualmente jorobado en todo caso. Hoy quiero reseñar velozmente -nota de voz, garabato- un experimento que realicé en los días previos a empezar con el horario oficinesco. Se centró en la plataforma Steemit.com.

Mi interés por las criptomonedas se encontraba entonces en las últimas: ya había tocado de todo un poco y me aburría. La prerrogativa, como muchas veces comento, es ser absolutamente camaleónico. Por lo que si en el mundo de las criptomonedas se actúa de una manera, yo imito esa manera. Le compré un paquete de cuentas de Twitter a un ruso y construí un entramado de bots que emitían señales de compra, capturando a su vez esta señal de otros bots que a su vez capturaban de quien sabe dónde la señal. La burbuja absoluta. Las exigencias del camaleón del conocimiento son inmorales muchas veces: ese es mi convencimiento. Como también es mi convencimiento que uno paga por los caminos smarriti que toma en esta vida.

Una mañana me creé una cuenta falsa en Steemit.com. Dos semanas de espera tiene ahora mismo esa página. Está creciendo de forma masiva, sobre todo fuera de España. Por un sólo motivo, opino: los “me gusta” son dinero. Para quien los recibe y para quien los da (importante). Un post de éxito puede cosechar Steem Dollars, que se cambian en Binance o Poloniex por Bitcoins sin problema (he traficado con ellos en Poloniex). Me hice una cuenta porque vi a algunos usuarios españoles que, simplemente subiendo fotos de la Sagrada Familia y diciendo paridas al respecto, cosechaba cerca de un centenar de dólares al cambio por post.

Cuando me aceptaron subí un perfil falso y me hice pasar por una investigadora de fenómenos Ovni. Mi intención, tras haber estudiado con detenimiento el funcionamiento de la red: crear una especie de Carmen Porter – Iker Jiménez de Steemit, nicho vacío en español, y comercialmente siempre funcional -oh, la brujería! En mi estudio, mientras esperaba a que Steemit me aceptara en la red, comprendí el funcionamiento de esos “me gusta” monetizados. Quisiera profundizar un momento en ello, porque es sofisticado.

steem dollars

Regla y distorsión

Cuando alguien sube un post en Steemit, puede seleccionar cómo quiere cobrarlo: Steem Dollars (Dinero) o Steem Power (Autoridad). Por definición, está marcada la casilla 50% / 50%. Pongamos por ejemplo que acabo de publicar un post sobre ovnis. Aquí lo que ocurre con las votaciones una vez se ha publicado el post:

  • Si un post se vota los instantes que siguen a la publicación, el 100% de la recompensa de curación va al autor. Se considera un voto precipitado, por lo que el que vota no va a ganar nada.
  • Si uno otorga un me gusta pasados 30 minutos de la publicación, el 100% de la recompensa va al curador.
  • Entre 0 y 30 minutos, por cada minuto que pasa, mayor parte de la recompensa va al curador.
  • A los 15 minutos es una división 50/50.
  • A los 3 minutos, el 90% corresponde al autor y el 10% al curador.
  • A los 27 minutos, el 10% corresponde al autor y el 90% al curador.
  • Otras reglas. Ningún autor cobrará nada a partir del quinto post publicado en un mismo día.

La distorsión que se crea con este sistema, en apariencia bien pensado para controlar el spam y para impulsar la lectura en secciones profundas del timeline, es clara. Quien surfea por el timeline de Steemit no surfea en busca de contenidos, sino de dinero. La cantidad de morralla y post patéticos que pueblan la red me parece prueba de ello. Además, de acuerdo con lo experimentado, uno puede limitarse a subir cuatro post al día cogidos del Google Traductor y, a medio plazo, obtener unas ganancias sustanciales sin que Steemit posea ningún algoritmo de detección de contenido traducido por robots (sería demasiado caro para ellos supongo).

Método y resistencia

Por lo que, si nos ceñimos a lo camaleónico, eso mismo fue precisamente lo que hice: utilizar el Google Traductor y publicar a diario noticias traducidas por robots. Este proceso se podría automatizar y sólo sería una cuestión de tiempo romper las defensas de Steemit y crear una especie de spam a largo plazo.  Esto es un win-win para quien busque dinero. Para quien no esté pensado en ello, sino en lo locos que nos hemos vuelto, esto es ya tocar el hueso del síntoma.

Estamos cerca de algo -uno quiere confiar en que lo que se acerca no es el Autofac, pero así lo sospecha: se acerca el Autofac.

Este bucólico texto sobre Cerdeña, guía completa en 400 palabras sin tildes, ha cosechado 129 Steem Dollars. Esta entrada infiltrada con puro spam promocional, reflexiona con gran profundidad psicológica acerca del miedo. Lástima que sea contenido copiado; ha cosechado ya 114 Steem Dollars. Un viaje por el Cap de Creus con fotos borrosas y textos con emocionabilidad de listín telefónico es el ejemplo del influencer clásico de Steemit spanish. Y no podía faltar toda la enseñanza de oriente concentrada en 250 palabras: Cómo relajarse después de un día de estrés; 157,80 Steem Dollars. Para tener una panorámica completa de las dinámicas de Steemit merece la pena descender hacia la zona de comentarios en cada uno de estos enlaces. Encontramos una suerte de mercadeo de opiniones predefinidas. Grandes cantidades de tráfico de no se sabe qué.

Flujos densos y muertos que burbujean.

 

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