VÍCTOR BALCELLS MATASObras e investigaciones
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Investigaciones19 de agosto de 2024

¿Controlan los Satánicos el mundo?

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Fuente primera: https://www.youtube.com/watch?v=VJVlge5piHw

Resulta que yo estaba veraniego y hotelero en una terraza, divagando en torno a una pregunta muy sencilla: ¿Controlan los satánicos el mundo? Y resulta que luego ya de regreso en casa, mientras monto el vídeo, me doy cuenta de que en él hay tanto psicofonías rarísimas y coincidentes, como apariciones imprevistas. Voy a dejar el detalle en la descripción para identificarlos, para quien quiera ir al grano. Ya ocurrió, precisamente en uno de los vídeos más vistos del canal, en el que yo especulaba graciosamente sobre el tarot, que la cámara grabara un misterioso movimiento en el minuto 11: segundo 13, algo fantasmal. Pero claro, aquí en medio del calenturiento verano y precisamente divagando sobre satanismo en una florida terraza la cosa se pone curiosa, fantasmagórica. En todo caso os dejo el documento porque pienso que la reflexión está bien, es pertinente.

Como alguien que ha visto cosas muy raras en su existencia y que tiene intereses en la exploración del ocultismo he visto interesante acercarme a este tema. La pregunta que nos formulamos aquí está clara: ¿Controlan los satánicos el mundo?

Uno puede intuir cuál es la respuesta. La daremos. Pero antes realizaremos un pequeño recorrido para darle más profundidad al término "Satanismo". Sobre todo para separarlo un poco de la idea naive, como de dibujos animados, que popularmente conocemos. La idea de que lo satánico equivale a algo parecido a una película de horror de serie B es un disparate alucinado. Sin embargo, el satanismo es real: hay personas vivas hoy que se definen satánicas y hay iglesias y templos. La iglesia de Satán de LaVey, el templo satánico de Lucien Greaves o Malcom Jarry o el Templo de Set (1975) de Michael Aquino son tres ejemplos que podemos ubicar en los últimos 70 años.

Lógicamente, la devoción por Satanás (en hebreo Satan, adversario) es muy antigua. En las religiones abrahámicas es una entidad negativa corruptora. El cristianismos lo ve como un Ángel caído, desterrado al infierno y opositor al Reino de dios. Una visión dual ideal para la iglesia que nos ha metido en la pesadilla del bien y el mal como conceptos rígidos durante siglos.

Sin embargo tenemos por otro lado en la antigüedad herejías gnósticas que tenían una visión de Satán mucho más positiva y alejada de la dualidad bien-mal judeocristiana. No tanto como un agente corruptor, sino como un agente de cambio intenso, grutesco, probablemente emparentado con el dios pagano Pan (las propias representaciones de ambos tienen similitudes y se puede profundizar en esta relación en el libro Pan y la Pesadilla de Hillman, que analizaremos otro día)

Tenemos por ejemplo a los Ofitas, siglo II después de cristo, quienes veneraban a la serpiente del Jardín del Edén, en la Biblia asociada a Satanás. Para los ofitas la serpiente era ser liberador: ofreció a Adán y Eva el conocimiento (gnosis) con el que desafiaron al demiurgo (Aquí un apunte: recordemos que la visión gnóstica tiene una visión negativa del dios creador o demiurgo, creador casi de una prisión). Por poner otro ejemplo tenemos a los Cainitas, adoradores de Caín, asesino de Abel. Para ellos Caín representaba la resistencia contra la tiranía y la justicia.

Así que durante siglos ha existido mucha doblez en torno a esta figura, aunque en nuestro acervo cultural lo identifiquemos con el Satán cristiano, alguien muy polarizadamente malo.

Vemos una serie de variantes a lo largo del tiempo hasta que llegamos al siglo XX. De forma consensuada el satanismo contemporáneo empezó con Anton LaVey y la fundación de la Iglesia de Satán en 1966, cuya sede era la "Casa negra", ubicada en San Francisco.

La obra capital de este culto es la Biblia Satánica, un libro sobre el que pesan por cierto muchas sospechas de plagio o apropiacionismo, basado en figuras como Aleister Crowley (que hemos visto en el canal) o Ragnar Redbeard. De este último copió pasajes enteros de su obra Might is right. De Ayn Rand y su obra "la rebelió de Atlas" también tomó multitud de ideas). No es algo inherentemente malo dado que todos los cultos son sincréticos, pero aquí LaVey se excedió un tanto, digamos, en la copia.

La iglesia de Satán no adora a Satanás como una entidad literal, como a un dios, sino que utiliza a Satanás como un símbolo del individualismo, el hedonismo y la rebelión contra la moralidad cristiana tradicional. La filosofía de LaVey es esencialmente atea y promueve la auto-indulgencia, la gratificación personal, y la supervivencia del más fuerte, rechazando las restricciones religiosas y exaltando la libertad personal y la autosuficiencia. La figura de Satanás en este contexto es un arquetipo que representa la liberación del individuo de las normas sociales y religiosas opresivas.

Esta línea de pensamiento de Lavey , como se puede observar, tiene algunos rasgos muy definidos:

1) es profundamente individualista, en el sentido de que busca cumplir los deseos de cada uno sin mucha atención por un sistema moral o por los sentimientos del otro.

2) no cree en la igualdad del ser humano, sino en una diferencia esencial del tipo amo-esclavo. Capaces-incapaces.

Se podría condensar la acción sugerida por la Iglesia Satánica de la siguiente forma: "Si quieres absoluta libertad en un mundo donde tienes que interactuar con otras personas la única forma de conseguirlo es a través de la dominación de los otros y haciendo de ti mismo un ser potente de la élite". Una visión fríamente darwinista donde los fuertes prosperarán y los débiles al carajo.

Así tenemos que el satanismo contemporáneo del perfil de Lavey es una suerte de respuesta radical contra la moral judeo cristiana y busca subvertir muchos elementos dominantes. Mira hacia la antigüedad, grecia y roma, sociedades paganas de esclavos, y las idealiza.

Claro, al ver estos elementos resulta bastante natural pensar que la propia filosofía intrínseca que propone el satanismo moderno sea próxima y afin a las personas poderosas y ricas. Se amolda bien a ese tipo de persona. En esencia, cuando eliminas todos los elementos ornamentales, pentagramas, velas y parafernalias varias encuentras una filosofía subyacente en la que el individuo de alguna forma puede actuar por encima del otro para obtener los propios deseos.

Aunque hay grupos como El templo de Satan centrados mas en social justice y cosas como esa solo se trata de reducciones de lo mismo. Es una actitud muy arraigada en la autonomía y el empoderamiento personal, donde el individuo sigue estando en el centro vs lo otro.

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Dicho todo esto hemos de preguntarnos: ¿La gente que está en el poder hoy en día tiene más que ver con el satanismo contemporáneo o con el cristianismo? Sólo si tenemos en cuenta el sistema económico vemos cómo los salarios reales llevan décadas estancados frente al crecimiento desmedido de los beneficios de las corporaciones. Hasta un punto en el que la gente normal tiene problemas para vivir incluso en occidente, para llegar a fin de mes, para pagar la casa, las deudas, etc. Mientras que la gente ya rica, con mucho más de lo que podrían soñar poseer, sigue haciéndose exponencialmente más rica.

Entramos aquí en el misterioso dominio de la élite. Esa cosa tan difusa dado que nadie tiene el carnet de élite, pero si puede tener alguno de sus atributos: formación en escuelas y universidades privadas, familias empresariales, pertenencia a clubes o lobbys...

Entonces, las personas en posiciones de poder económico o político que intentan preservar su propia posición prolongando los defectos de este injusto sistema (porque no es cierto que no haya alternativas al capitalismo, es una vergüenza claudicar ante esa falsedad), ¿Están más cerca de lo que hemos visto como satánico al estilo de Lavey o al cristianismo y la regla judeocristiana?

¿Qué hay de secret societes o grupos? Aquí entraríamos en una importante dimensión conspirativa con todas las variantes que hay y yo no quisiera entrar en ello. Hay siempre indicios pero faltan evidencias claras y tendríamos que entrar en otras disquisiciones.

Tenemos múltiples ejemplos de

SIn embargo tenemos algunos ejemplos de personas en posiciones muy poderosas, como jefes de corporaciones o bancos o políticos, haciendo algunas cosas interesantes en su tiempo libre. Pienso específicamente en Skull and bone Society de Yale y en la Bohemian Grove Retreat a la que se adscriben muchas personas poderosas.

Sabemos de la primera que tiene múltiples rituales cuasi masónicos con un simbolismo oscuro detrás y en los ritos que se deben atravesar. Lo mismo con la otra, con dramatizaciones de sacrificios frente a dioses paganos (dice una estatua concreta de un dios que no escucho bien, identificar).

Todo esto está verificado pero no prueba necesariamente nada. Le gente puede hacer cosas raras por las más diversas razones. No sabemos si en el caso de los chicos de Yale por ejemplo se trata de jóvenes que en esencia solo tratan de ser subversivos y siguen estos rituales y luego tras la universidad entran en sus sitios de poder.

Al realizar rituales fingidos con un cierto simbolismo y un cierto sentimiento no tiene en sí mismo fuerza inherente y sea lo que sea que estés actuando de esa manera al invocar o invitar en ti, lo invocado puede realmente entrar en ti o atravesarte.

Por una sencilla razón: cuando dramatizas algo hay una parte de tu inconsciente que cree que es verdad. Así que si pretendes invitar esas energías en algún nivel, aunque sea de cachondeo, realmente las estás invitando a tener una influencia sobre ti y a engancharte. Esto es algo a tener en cuenta. Cuando eliminas el componente oculto de todo esto, hay grupo de personas muy poderas que se unen en entornos muy secretos para lograr una determinada agenda impulsada por las instituciones políticas que protegen su poder y su riqueza.

Mención de un club australiano (el club de los 500) de empresarios poderosos que da dinero al club para luego pasarlo al partido conservador que, irónicamente, se llama partido liberal para manetenerse en el poder o ganar más poder. La membresía es anónima, solo otros miembros conocen a otros miembros. No hay historial, ni de dinero ni de personas.

Tenemos pues estas instituciones que ejercen influencia. La cuestión es que tengan o no un componente satánico este hecho es innegable (secretismo y tráfico de influencias para perpetuarse). IGual que los sindicatos organizan a los trabajadores, esto es lo que hacen los ricos (dos caras de una misma moneda). Entonces qué pasa con el componente demoníaco de estas teorías? San pablo escribió que el mundo no está controlado por los principados y potestades del aire, los poderes oscuros del mundo, refiriéndose con esto al reino demoníaco.

Y acerca de la idea de que el príncipe de este mundo es Satan. ¿Hay algo de cierto en eso? Yo no creo que existan demonios rojos con horquillas corriendo por allí y empujando a la gente, pero sí creo que hay una energía oscura trabajando en este mundo y que hay fuerzas demoníacas trabajando a su vez en él. Estas fuerzas representan el lado más oscuro de la naturaleza, el aspecto inferior de las fuerzas del universo, el lado de vibracion baja del universo (una parte de la totalidad del mundo, con una fuerza muy egoísta y agresiva que intentará interferir con otras fuerzas y corromperlas)

La fuerza demoníaca de la naturaleza puede expresarse en lo humano.

Volvemos a la pregunta: las personas que dirigen el mundo están más cerca de lo demoníaco o de lo angelical? Los impulsa la parte de ellos que es codiciosa, violenta y ególatra que quiere usar a otras personas sin remordimiento o la altruista? Esto es lo que debemos preguntarnos para considerar si lo demoníaco tiene o no el control de este mundo. Parece por lo dicho que intuitivamente la respuesta está clara y la situación no es nada buena para nosotros. Las sociedades, grupos y conspiraciones que surgen por todos lados son representantes de este fenómenos central

¿Cuál creo que es la respuesta? Sí, el mundo está controlado por fuerzas satánicas oscuras.

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