¿Es posible la amistad? Amistades Alienígenas
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Es más fácil definir el amor que la amistad, más fácil decir "te amo" pareciendo sinceros, que decir "soy tu amigo" sin que una sospecha de impostura ensombrezca nuestras palabras. Por eso, la única definición de amistad que me parece aceptable es la antigua, la que ve en el amigo un alter ego, otro yo —es decir, alguien que hace amable y soportable la cosa más odiosa: nuestro yo.
Encontré en una estantería secundaria de La Central este libro de Giorgio Agamben titulado Amistades. Son estas palabras del prólogo. La pieza, en sí, es una curiosa obra en la que el filósofo literato repasa diecisiete amistades, entre las que se cuentan Calvino, Morante o el misterioso filósofo Pierre Klossowski, cuyas cenizas pudimos contemplar hace un tiempo en estricta confidencialidad el grupo de amigos literarios Tres tristes Tontos. Somos tres amigos que viajamos por el mundo en busca de emblemas de la literatura. Hemos dormido en el hotel continental de Tánger donde se escribió el Almuerzo desnudo, xxxx, y llegamos hasta el recóndito cementerio de Arte de Morille, donde yacen las cenizas de Klossowski, amigo de Giorgio Agamben que aparece en este libro que comentamos.
En el punto en que percibo la existencia del amigo, la oscuridad interior que aflige mis días se desplaza y se traslada, y mi amigo por milagro se convierte en una presencia ágil y benigna. Y esa gracia se refleja de inmediato en mí: sintiendo cuán dulce es que él exista, acepto y consiento también en mi existencia aquí y ahora, en este yo que hace un momento era tan pesado. La amistad es la instancia de ese co-sentimiento (o consentimiento) de la existencia del otro en el sentimiento de la propia existencia. Otro yo, justamente, más atractivo y cordial. Y cuanto más diferente es de nosotros, tanto más su amistad nos cura del mal de vivir.
Estas palabras de Agamben nos evocan el fabuloso capítulo sobre la Amistad, ubicado en los Ensayos de Montaigne. Quien se preguntaba en el siglo XVI si acaso la amistad verdadera no era una rareza divina. En los ensayos habla de su amigo Étienne de La Boétie con una devoción absoluta: 'Si me preguntasen por qué le quería, siento que no podría expresarlo más que respondiendo: Porque era él; porque era yo"
En la amistad genuina se crea un vínculo inefable que simula la fusión entre dos personas. Esta idea de fusión me traslada al incierto mundo de Amnesty, relato de Octavia E. Butler. Unos extraños extraterrestres globulares, parecidas a arbustos o musgo flotante y compuestos por varios organismos individuales, han llegado desde el espacio a la Tierra y han colapsado la economía mundial. Pero no son entidades hostiles. Los humanos son contratados para ser "envueltos" (enfolded) por las Comunidades. Este acto implica ser físicamente rodeado y sostenido dentro de la masa de la Comunidad. Noah lo describe como una experiencia sensorial única, sin visión ni olfato, pero con sensaciones táctiles complejas.
No hay un reconocimiento electivo ni una fusión de almas al estilo de Montaigne. En cambio, el vínculo se forja a través de una dependencia mutua y casi fisiológica: los humanos necesitan trabajo en un mundo deprimido, y las Comunidades necesitan la interacción humana, que experimentan casi como una droga adictiva que alivia su "intensa nostalgia biológica". La práctica central de ser "envuelta" (enfolded) por estas criaturas —una experiencia física intensa, sensorial, a la vez descrita como "extrañamente cómoda, pacífica" y potencialmente punitiva (mediante shocks eléctricos)— lleva al extremo la idea de Agamben de "co-pertenencia" y "sentir la existencia del otro", pero despojándola de todo idealismo y anclándola en el cuerpo, la vulnerabilidad y el poder. La humanidad entera ha abandonado su rumbo para cohexistir con estos extraterrestres planta con los que a veces entran en muda simbiosis. Este relato nos habla de los límites y peligros de la amistad, del vampirismo que a veces opera disfrazado, de la ambigüedad que se establece en todo vínculo construido sobre el lenguaje.
Y si en Butler hay vínculo biológico asimétrico, en La Mano Izquierda de la Oscuridad, una de mis obras favoritas, nos encontramos con la amistad hermafrodita. Viajamos al planeta Gethen, también llamado Invierno, un mundo cuyos habitantes son andróginos, ambisexuales, sin un género fijo excepto durante sus breves periodos de celo o "kemmer". En la novela se narra la particular amistad entre Genly Ai, un enviado humano, siempre masculino, y Estraven, un hermoso nativo hermafrodita, un ser complejo, enigmático. Fuera de los períodos de celo los Gethenianos son seres sutiles, indirectos, sibilinos. Se podría decir que fríamente manipuladores. Los humanos, en cambio, somo directos, francos, casi bárbaros para estos delicados seres. La novela no deja de ser la historia de la amistad entre estos dos seres, a través de viajes y lugares fabulosos y situaciones extremas ponen a prueba sus diferencias esenciales y los obligan a cooperar. Ante lo extremo y la necesidad de sobrevivir observamos cómo se vinculan el uno al otro.
La obra de K Le Guin logra sintetizar la idea de Montaigne "Porque era él; porque era yo" y a través de la comprensión de la máxima diferencia vemos como también se da el gran hallazgo y, a su vez, la gran amistad, que es lo mismo que decir el acto de amor.
Y no es que no veamos lúcidamente en nuestro amigo todos sus (nuestros) vicios y defectos, pero incluso ellos nos resultan apreciables, son de alguna forma nuestra esperanza de que la amistad es inseparable del presentimiento de la felicidad. Por eso, la existencia sin un amigo es imposible. Por eso no he podido ni puedo vivir sin sentir que hay en mí y fuera de mí otro yo -que yo vivo en él y que él vive en mí, ambos cómodos y, aun así, engolfados. Por estos motivos la amistad, siempre exaustiva pero incompleta, siempre puntual pero llena de falta, exige nuestro testimonio y estas palabras que la celebran.
Con estas visiones heladas del planeta Gethen me despido, evocativo y reflexivo recuerdo mis pasadas y presentes amistades, todas sus variaciones y los aprendizajes que hubo y uno diría que todo, incluso los mayores fracasos, a posteriori tuvo un sentido. ¿No os parece?
El resultado es un vínculo profundo, ambiguo, que trasciende las etiquetas humanas de "amistad" o "amor". Genly llega a sentir un amor inmenso por Estraven, un amor que no puede categorizar fácilmente. Y Estraven realiza el sacrificio supremo, no solo por Genly, sino por la misión que este representa, demostrando una lealtad que, en su singularidad y profundidad final, quizás sí roza esa intensidad casi inexplicable del "Porque era él; porque era yo" de Montaigne, aunque alcanzada no por destino, sino a través de un esfuerzo titánico por superar abismos de diferencia. Le Guin nos muestra así que la amistad más profunda puede ser una construcción laboriosa, un puente erigido con esfuerzo sobre el hielo y la incomprensión.
Ese sentimiento de la existencia del otro en uno mismo no significa que no veamos con claridad en la amistad todos sus —los nuestros— vicios y defectos, pero también esos nos resultan queridos, son de algún modo…nuestras esperanzas, así como la amistad es inseparable del presentimiento de una vida feliz y por eso puede decirse ya salvada. Por eso la existencia sin amigos nos es imposible, por eso no he podido ni puedo vivir sin sentir que hay en mí y fuera de mí otro yo —que yo vivo en él y él vive en mí, ambos felices y, sin embargo, insatisfechos. Y precisamente porque —como la vida— es de algún modo siempre a la vez exhaustiva e incompleta, puntual e inasible, la amistad exige nuestro testimonio.
Ursula K le guin
Amnesty
Excurso: extraterrestres raros
Montaigne
"Para Michel de Montaigne, en el siglo XVI, la amistad verdadera era una rareza casi divina."
"Habla de su amigo Étienne de La Boétie con una devoción absoluta: 'Si me preguntasen por qué le quería, siento que no podría expresarlo más que respondiendo: Porque era él; porque era yo.'Habla de su amigo Étienne de La Boétie con una devoción absoluta: 'Si me preguntasen por qué le quería, siento que no podría expresarlo más que respondiendo: Porque era él; porque era yo"
"Esta amistad es singular, total, una fusión de voluntades donde los amigos se pertenecen mutuamente de forma completa."
"No es conveniencia, no es placer superficial. Es un encuentro predestinado, casi inexplicable."
"¿Es este el único tipo de amistad verdadera? ¿Es un ideal inalcanzable?"
- "Y aquí es donde la ciencia ficción nos permite llevar estas ideas al límite. Entremos en el mundo helado de Gethen, en La Mano Izquierda de la Oscuridad."
"Genly Ai, un enviado humano (siempre masculino), llega a un planeta cuyos habitantes, los gethenianos, son andróginos, ambisexuales. No tienen un género fijo."
"Su principal contacto, y luego compañero de fuga, es Estraven, una figura política compleja y enigmática."
Describir la relación:
Inicio: Desconfianza, malentendidos culturales profundos (el shifgrethor getheniano - orgullo/prestigio/sutileza). Genly ve a Estraven como femenino, manipulador, traicionero. Estraven ve a Genly como extrañamente fijo, directo, casi bárbaro.
El Viaje: La terrible travesía por el glaciar Gobrin. Obligados a depender el uno del otro para sobrevivir. Comparten frío, hambre, peligro mortal. Aquí empieza la verdadera conexión.
Construcción del Vínculo: No hay fusión instantánea (Montaigne). Es un proceso arduo, lleno de errores. Aprenden a comunicarse, a confiar a través de acciones, no solo palabras.
Naturaleza del Vínculo: ¿Es amistad? ¿Es amor? La novela lo deja ambiguo. Genly llega a sentir un amor profundo por Estraven, pero las categorías humanas no encajan. Estraven realiza el máximo sacrificio por Genly y su misión.
Visual: Portadas de La Mano Izquierda de la Oscuridad. Arte conceptual del planeta Gethen, de los personajes (si existe o imaginado). Mapas del viaje por el hielo. Imágenes que transmitan frío extremo, aislamiento, pero también creciente cercanía entre dos figuras.
