VÍCTOR BALCELLS MATASObras e investigaciones
← Inicio
Investigaciones7 de marzo de 2025

Notas y libros sobre la muerte

Pulsa para ver el vídeo. No se carga nada de YouTube hasta entonces.Verlo en el canal ↗

Transcripción del vídeo. Verlo en el canal.

Cuando tengo un poco de tiempo libre paseo por los cementerios, son plácidos y de forma un tanto grotesca, también literarios. Quise aproximarme el otro día al gran cementerio de Barcelona, situado en la ladera de Montjuic, junto al puerto industrial. Tenía la idea de que mis abuelos habían sido enterrados en ese laberíntico lugar de más de medio millón de metros cuadrados y ciento cincuenta mil sepulturas apiladas en terrazas junto al mar, y quería llegar hasta su tumba para rendirles tributo.

En ese largo camino por el laberinto cementérico tuve ocasión de pensar en la muerte, un tema al que vuelvo recurrente tras haberla bordeado y haber experimentado inefables sensaciones en su proximidad. Había estado leyendo un extraño libro titulado "El paseante de cadáveres". Me llamó la atención por ser un compendio de entrevistas sobre oficios raros practicados en la china medieval y pre comunista, muchos de ellos hoy desaparecidos. Su autor, el disidente Liao Yiwu: un misterioso escritor perseguido y encarcelado varias veces por el partido comunista Chino

Para cuando alguien moría lejos de su casa en la China rural, existía la figura del paseante de cadáveres, una persona encargada de transportar a los muertos hasta su lugar de nacimiento. Lo curioso es que el paseo se realizaba como una especie de teatrillo. Primero caminaba el paseante con una lámpara abriendo camino y detrás un ayudante transportaba al muerto sobre las espaldas, en la simulación de un fantasma.

En el mismo libro también se detallan los pormenores de los profesionales del duelo, especialistas en mantener el tono dramático en el entierro cuando alguien ha muerto. Los especialistas en duelo ensayan durante horas tipos de lamentos y de llantos distintos para cada ambiente y ocasión. El libro es una recopilación de fabulosas conversaciones que incluyen descripciones otros oficios fúnebres, ideales para aficionados al estudio de lo necroide, como el del experto ladrón de tumbas o el oficio de forense

La existencia de esos oficios me llevó al pensamiento de la diferencia. Cómo de diferente puede ser lo desconocido o extranjero. En ese paseo, sin encontrar del todo el rumbo hasta la tumba de mis abuelos, y tras bordear largo rato la autopista y el industrioso puerto de contenedores, llegué de pronto a un mausoleo protoegipcio que me llamó la atención. Al acercarme vi que alguien había olvidado la llave. en el candado

Al entrar, quedé transportado a una de las primeras novelas de ciencia inglesa, escrita por una tal Jane C. Loudon en 1827, en la que vemos al faraón Keops despertando en el siglo XXII. La novela oscila entre ritos funerarios del Antiguo Egipto con sus intrincadas simbologías y la descripción de un extraño futuro especulativo hecho de globos dirigibles, primitivos autómatas para tareas básicas y una conceptualización de la electricidad como fuerza vital útil para resucitar a los muertos (citar "SUEÑOS ELÉCTRICOS"). En esta sociedad descrita por Jane Loudon hay una monarquía en la que las mujeres pueden gobernar, rasgo destacable y revolucionario en 1827. Sin embargo, como todo sistema político es retratado en su sumaria corrupción. En este contexto resucita el bueno de Keops miles de años después, tal vez deseando no haberlo hecho.

Tras la breve alucinación me encontré con la realidad: en la tumba no había nada. Una flor podrida. Polvo, antiguos inciensos. Salí despejándome y decidido a buscar a mis abuelos emprendí el camino cuesta arriba, notificando que mi estado de forma mengua lento pero inexorable y, mientras caminaba, recordando ese oscuro título de 2008 para ordenadores, The Graveyard, videojuego en el que encarnamos a una anciana que camina por el cementerio a paso lento, solo et pensoso i piú deserti campi vo mesurando a passi tardi et lenti, et gi occhi porto per fuggire intenti ove vestigio human l'arena stampi.

(PARAFRASI)

Solo e pensieroso percorro (vo mesurando) i campi più deserti a passi lenti e stanchi (tardi), come se li misurassi, e guardo attentamente (gli occhi porto… intenti – iperbato e anastrofe) per evitare (per fuggire) dove un'impronta umana (vestigio human – lat.) segni il terreno (arena stampi - anastrofe).

Sigue: En uno de los posibles finales de este juego que apenas dura unos minutos, la abuela muere. Es, al mismo tiempo, un tipo de personaje muy parecido al anciano con la bandeja de los primeros títulos de Tomb Raider. No hay duda de que la mejor novela que se ha escrito sobre lo mayordomesco: Jacob Von Gunten. Se podría hacer, pienso ahora, una completa literatura de lo mayordomesco. Y así yo me arrastraba hasta la tumba de mis abuelos por la pendiente del cementerio, un tanto perdido.

Llegué hasta ella exhausto pero dispuesto a dejar unas florecillas. Con mi abuelo, cuando él tenía 79 años y yo 13 jugaba a la Nintendo y veía partidos del Fútbol club Barcelona. Mucho tiempo después supe lo difícil que resulta envejecer sin perder espiritu y fuerza. Mi abuela vivió mucho más y conocía la psicología humana solo con una mirada, tal era su sensibilidad maestra por la que ya había destacado como pianista. Del amable homenaje me vino a la mente esa época febril en la que busqué respuestas entre la última literatura científica, acerca de la última frontera, para conocer aquello que había más allá de la vida. Libros como el de Pim Van Lommel o Fenwick me entusiasmaron, en ellos se recogen estudios científico estadísticos sobre las así llamadas experiencias cercanas a la muerte. En concreto, el libro de Pim Van Lommel tiene una fabulosa sección dedicada a refutar los argumentos conservadores que piensan en el momento de la muerte como una mera alucinación antes de la nada.

Estos libros llegan lejos, pero no pueden pasar al otro lado. Es como si el más allá no fuera una cosa posible de experimentar con estos sentidos que conocemos, ni fuera factible explicar con estas palabras en qué consiste la muerte. Lo innombrable existe, igual que hay cosas no computables,

Seguir leyendo