Visita a una Santera Lucha entre dos maestras
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Me he tomado un mes de descanso en el que, naturalmente entregado a la existencia, han sucedido cuestiones reseñables y ha habido viajes y lecturas. Dentro del contexto pseudo esotérico / literario de este canal de YouTube creo que merece la pena elaborar una breve reseña de una visita que hice a una Santera con unos amigos. Una visita turbulenta que nos condujo a la incertidumbre y a la duda.
Una amiga, M., especialista en buscar e identificar a personas con poderes nos habló de una célebre santera cubana que se había hecho famosa cerca de la zona telúrica de Centelles, ancestral pueblo de brujas. Según nos dijo esta señora decía nombres y apellidos y veía el futuro. Pedimos hora con un mes de antelación y acudimos al lugar una lluviosa mañana de sábado. La bruja nos había dado una dirección poco clara y siguiéndola llegamos a una urbanización tenebrosa del interior. Por suerte dejó de llover cuando encontramos el sendero que conducía hasta la casa de la Santera. Nuestra amiga nos dijo que vivía en una especie de roulotte en la parte trasera de una herrumbrosa mansión.
Así fue, la mujer apareció en el umbral d la roulotte con un turbante en la cabeza señaló a mi amiga y se la llevó hacia dentro. Vosotros esperad aquí. Aguardamos junto a la piscina bajo la pérgola de plástico. Nubes y lluvia intermitente. Nuestra amiga salió al cabo de un cuarto de hora. Al aparecer en la puerta de la roulotte vimos que lloraba. La santera estaba detrás y me señalaba. Tú ven! Me levanté y en el camino me crucé con mi amiga quien me dijo al oído ‘ha sido increible’.
Sin mayor referencia entre dentro de la roulotte y fui llevado a un cubículo con una mesa desplegable velas e imágenes de santos. En la oscuridad con el turbante la santera se santiguó extrajo un manojo de cartas de tarot egipcias y me dijo escoge un montón. Una vez escogido el montón empezó a hablar y a tirar cartas sobre la mesa. Tenía en la mano derecha un lápiz apoyado sobre un papel y con la izquierda iba echando cartas. Escribió en el papel: Miguel, y me dijo ‘quién es Miguel!?’. Ni idea, le dije, no conozco a ningún Miguel. Pues lo conocerás dijo. Saco más cartas y me dijo que una difunta llamada Carmen me protegía. De qué, le dije. Del mal! Contestó. Porque a ti el hilo del amor se te ha roto verdad?, dijo. La miré ‘el hilo del amor se me ha roto?’ No sabía muy bien qué significaba pero dije tal vez: sí! Se ha roto, mucho trauma tú por todos lados dijo mientras incesante tiraba cartas sobre la mesa. De pronto, confidencial, se inclinó hacia mí y me dijo: qué cosa terrible te hizo tu madre cuando eras pequeño eh? De alguna forma ella imponía y yo estaba medio hipnotizado por su arbitraria cháchara . Le dije mi madre?! Si tu madre que te hizo mi querido que te hizo!! Sollozaba casi la santera. No lo sé, dije, se divorció? Eso dijo la santera eso mismo! Sé divorció y gran trauma mira tú no tienes males de ojos o maleficios pero grandes traumas hay y el hilo del amor está roto. Y qué hago, dije. Mira dijo ya centrada de nuevo en el papel, tú me traes camiseta sucia, un coco, una vela azul y no sé qué más cosas dijo (a ver si lo descifráis en la foto que hice al papel).
Toma, me dijo.
Cogí el papel y me quedé expectante.
Ya hemos terminado, dijo.
¿Y el futuro?, pregunté.
Solo soy una santera. Vuelve con el coco y hagamos la limpia.
Salí afuera y fue el turno de mi amigo, quien por cierto es el compositor de la música que suena de fondo en algunos vídeos. Con mi amigo la santera fue todavía más dura. Mientras, hablé con nuestra amiga común y le pregunté cómo podía estar ella tan contenta e impresionada. A ella le había adivinado nombres, fechas, sucesos, incluso había dicho cuestiones del futuro. Y al final, como a mí, le había dicho trae un coco y una camiseta sucia y una vela y hagamos una limpia.
Y mientras esto me contaba mi amiga apareció en ese lugar perdido de la mano de dios una chica con un coco en la mano.
Vengo a hacer una limpia.
Cuando mi amigo salió, nos dijo que la santera lo había destrozado y que también debía traer un coco.
Quiero preguntaros aquí por vuestras experiencias. Largas semanas he cavilado sobre si volver o no volver con el coco a la santera al recóndito lugar y hacer la limpia. Por un lado pienso que era una gran farsante. Por otro, me dio mucho miedo, sentí su energía, no era normal, había algo raro en el ambiente y creo que los planos muestran o esbozan lo lyncheano del lugar.
Tuve de pronto una visión muy oscura de lo esotérico mágico. Vi de pronto que imperaba la farsa, que las artes ocultas carecían de sentido. Y así pasé días, dudando. De mí mismo y de mis propias creencias, que incluso en lo mágico esotérico creía sólidas.
Llegué entonces a dos breves referencias que me han devuelto de alguna forma la confianza o cierta seguridad en el asunto esotérico y en el hecho de que el mundo es un objeto mágico.
La primera es una reflexión de Alan Watts
«Existe cierta confusión sobre lo que es la magia. Creo que esto puede aclararse si nos fijamos en las primeras descripciones de la magia.
En su forma más primitiva, a menudo se hace referencia a la magia como «el arte». Creo que esta afirmación es completamente literal.
Creo que la magia es arte y que el arte, ya sea la escritura, la música, la escultura o cualquier otra forma, es literalmente magia. El arte es, como la magia, la ciencia de manipular símbolos, palabras o imágenes, para lograr cambios en la conciencia.
El propio lenguaje sobre la magia parece hablar tanto de escritura o arte como de sucesos sobrenaturales. Un grimorio, por ejemplo, el libro de los hechizos, es simplemente una forma elegante de decir una gramática. De hecho, lanzar un hechizo, es simplemente deletrear, manipular palabras, cambiar la conciencia de las personas. Y creo que por eso un artista o escritor es lo más parecido a un chamán en el mundo contemporáneo».
Alan Watts
